Una dieta equilibrada debe contener todos los nutrientes necesarios para cubrir nuestras necesidades. Ahora bien, ¿debemos de estar pendientes de equilibrar esa dieta en todas las comidas? Evidentemente no estaría mal pero sería casi imposible. Debemos equilibrar la dieta a lo largo del día, procurando compensar unas comidas con otras e incluso para algunos nutrientes podríamos hacerlo a lo largo de la semana. Por lógica no puedo beberme el agua de una semana en un día pero si cubrir las necesidades de alguna vitamina o mineral.

Todos conocemos la recomendaciones de hacer cinco comidas al día, de que el desayuno es la comida más importante del día, que de “copiosas cenas están las sepulturas llenas” y seguramente intentamos hacerlo, pero la realidad es que no siempre nos es posible ni nos apetece y hacemos una única y copiosa comida al día, que muchas veces es la cena por ser cuando tenemos más tiempo. En el caso de los niños, los hay que desayunan mucho, los que no desayunan apenas nada, los que les encanta la fruta y las verduras, los que no las pueden ver y hay que disfrazarlas de mil maneras…

Por todo esto debemos ser conocedores de nuestra realidad y  partiendo de esa realidad hacer las cosas lo mejor posible, sin obsesionarnos y procurando que los platos que preparemos sean lo más apetecibles y variados posible, conscientes de que si no nos gusta el repollo pero nos encantan las judías tampoco va a pasar nada. Lo ideal sería que desde niños nos acostumbrásemos a comer de todo, repito, lo ideal.

Evidentemente cada persona, dependiendo de su edad, peso, estatura, actividad, etc. necesitará unas cantidades diferentes de cada nutriente. En un próximo artículo diremos cuales son estos nutrientes y en que alimentos se encuentran.

Deja un comentario