Hoy en día, cuando vamos a comprar algún  producto, muchos de ellos traen en su etiquetado  un montón de términos que suenan muy bien pero que no siempre sabemos exactamente lo que significan. Veamos algunos de ellos.

BIODEGRADABLE

Palabra compuesta del prefijo Bio y el lexema (palabra que contiene el significado) degradable.

Todos sabemos que “bio” significa vida. Cuando cogemos un libro que es una biografía sabemos que vamos a leer la vida de alguien. Cuando en la asignatura de ciencias tocaba el tema de biología ya sabíamos que había que estudiar los animalitos y las plantas, es decir los seres vivos; las piedras, es decir minerales y demás venían en otro tema. Cuando nos dicen que nos van a hacer una biopsia ya nos preparamos para que nos analicen un trocito vivo de nuestro cuerpo, en otro caso ya nos estarían haciendo la autopsia. Otra palabra que se puso muy de moda ya hace unos años es biorritmo, algo así como saber matemáticamente lo que vamos a  hacer por adelantado en algún aspecto de nuestra vida. Y así podíamos estar todo el día. Por supuesto hay palabras que empiezan por bio que no se refieren a la vida, por ejemplo biombo.

Pasemos ahora a la palabra degradar. Esta palabra tiene varios significados pero en nuestro caso significa convertir  en partes más pequeñas a nivel molecular, es decir en moléculas más pequeñas, teniendo en cuenta que la molécula es la parte más pequeña de una sustancia que conserva sus propiedades físicas y químicas, vamos que sigue siendo ella. Romper un papel en trocitos muy, muy pequeños no es degradarlo, sigue siendo papel.

Juntemos ahora las dos partes y tenemos el término biodegradable: degradar algo por medio de organismos vivos, por lo general bacterias u hongos, que pueden ser ayudados por el sol, la humedad del suelo o  la lluvia. Pensemos que muchos metales se convierten en óxidos en contacto con el aire y no por eso son biodegradales, aunque se hayan convertido en otra sustancia, porque el oxígeno del aire no es un ser vivo.

¿Qué productos son totalmente  biodegradables? Solamente aquellos que están fabricados con productos 100% naturales, es decir, que no han sido tratados con aditivos: semillas, madera o restos de cualquier otro tipo de vegetal, papel de todo tipo, cuero, tejidos de algodón, lino, cáñamo, seda, etc, residuos de alimentos , cera de abejas, miel, menaje de cocina de barro o cerámica, muchos de los productos cosméticos…pero repito, que no hayan sido tratados con ningún tipo de aditivos o pesticidas o que por ejemplo se haya empleado pegamento o pigmentos y tintas no naturales, en su fabricación.

Y si ya está todo tan claro, ¿dónde está el problema? Pues que casi todos los materiales, y no sólo los que mencionamos, pueden con el tiempo acabar descomponiéndose o degradándose ellos solos, pero unos lo hacen en apenas días o semanas y otros tardan años o siglos y mientras ahí se quedan, en la tierra o en las aguas de ríos y mares en forma de toneladas y toneladas de basura, deteriorando el paisaje y muchas veces dejando residuos tóxicos. Algo tan simple como los chicles, que vemos pegados en las aceras de todas nuestras ciudades, tardan cinco años en degradarse. Las colillas  que inundan nuestro entorno, 2 años y un pañal ¡cien años!

Creo que está bien claro que debemos usar productos biodegradables y hoy ya hay en el mercado una amplia lista de productos que sí lo son, bolsas de plástico, cremas, cepillos de dientes, productos de limpieza, etc

 

COMPOSTABLE

Cuando alguno de los productos que antes mencionamos como biodegradables, se degrada en poco tiempo, además podemos decir que es compostable, o lo que es lo mismo, que puede convertirse en compost por medio de un proceso biológico controlando la cantidad de oxígeno, y por lo tanto, de aire, que está en contacto con él, y que llamamos compostaje. El compost no es más que un abono 100% natural que luego usamos para los cultivos, logrando unos vegetales totalmente ecológicos y que enriquecen el terreno en que se cultivan.

Y por hoy solamente una pequeña recomendación más. Por muy biodegradable y compostable que sea una monda de plátano o de mandarina por poner un ejemplo, no las dejéis en el campo cuando vayáis a comer al aire libre o en los parques cuando les deis la merienda a los peques, porque en ese caso además de todo lo dicho se convierten en biodesagradables.

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